Aprendé

Ideas claras, sin humo

Lo que aprendo haciendo webs, contado para que lo puedas usar aunque nunca trabajemos juntos. Y más abajo, todas las respuestas sobre cómo trabajo.

Preguntas frecuentes

Lo que seguro te estás preguntando

Las respuestas que doy todas las semanas, escritas de una vez. Si tu duda no está acá, escribime: respondo rápido.

¿Cuánto tarda en estar lista mi web?

Menos de 4 días: de la primera charla a tu web online y funcionando. Los sitios completos con muchas secciones o sistemas a medida pueden llevar algo más según el alcance — pero siempre con una fecha por escrito desde el día uno, y siempre rápido.

No tengo textos ni fotos. ¿Es un problema?

No. El copywriting está contemplado en el proceso y trabajo con guías claras para las imágenes. Si necesitás fotografía o video profesional, está disponible como extra.

¿Qué pasa después del lanzamiento?

Tu web queda online, indexada en Google y funcionando. Si querés que siga creciendo — SEO mensual, contenido, campañas — tengo planes de mantenimiento y crecimiento pensados para eso.

¿El dominio y el hosting son míos?

Sí. Todo queda a tu nombre: dominio, hosting y accesos. El primer año está incluido en todos los planes, con SSL configurado.

Ya tengo una web pero no me gusta. ¿Se puede rehacer?

Sí, y es más común de lo que pensás. Audito lo que tenés, rescato lo que funciona y rediseño el resto — sin perder tu posicionamiento en Google.

¿Qué incluye exactamente cada plan?

Todo lo necesario para que tu web esté online: diseño, desarrollo, hosting, dominio por un año y la puesta en marcha. Los planes Essential, Professional y Premium están detallados en la página de inicio; el precio que cotizo dentro de ese rango es el número final — sin sorpresas ni costos ocultos.

¿Cómo es la forma de pago?

Simple: 50% para empezar a trabajar y 50% contra entrega, cuando la web está terminada y aprobada por vos. Durante el desarrollo vas viendo adelantos reales, así que el resultado final nunca es una sorpresa.

¿Trabajás a distancia?

Sí, con clientes de cualquier punto del país. Las reuniones son por videollamada o WhatsApp, los avances los ves online en tiempo real y la entrega es exactamente igual que si estuviéramos en la misma oficina. Estoy en Mendoza, pero tu web no necesita que compartamos código postal.

Ya tengo Instagram, ¿para qué necesito una web?

Instagram y la web hacen trabajos distintos. Tu perfil mantiene la relación con quienes ya te conocen; la web aparece en Google cuando te busca alguien que todavía no te conoce, ordena toda tu información y convierte esa visita en una consulta. La combinación de ambos es lo que funciona — y tu Instagram queda integrado en la web, no reemplazado.

¿Puedo actualizar el contenido yo mismo?

Depende de lo que prefieras. Puedo dejarte un panel de administración para las secciones que cambian seguido (por ejemplo el blog), o encargarme yo de los cambios dentro del plan de mantenimiento. La mayoría de mis clientes prefiere delegarlo — para eso estoy.

¿Qué necesitás de mí para empezar?

Una charla inicial donde me cuentes qué hacés y qué necesitás, y después el material de base: textos si los tenés (si no, los redacto yo), fotos reales de tu espacio o trabajo, y tus datos de contacto. Yo te guío paso a paso; nunca te vas a quedar sin saber qué sigue.

¿Mi web va a aparecer en Google?

Toda web mía sale optimizada para buscadores desde el primer día: estructura, velocidad, metadatos y contenido pensados para que aparezcas bien posicionado cuando te buscan por tu nombre, tu rubro y tu ciudad. El posicionamiento orgánico lleva tiempo — desconfiá de quien te prometa milagros en una semana — pero la base técnica queda impecable y trabajando a tu favor.

¿Qué es el mantenimiento y qué incluye?

Es el plan mensual o anual con el que tu web queda a mi cargo después del lanzamiento: actualizaciones de contenido, monitoreo de que esté siempre online, seguridad, copias de respaldo y la renovación de hosting y dominio sin que tengas que hacer ningún trámite.

Cuando está terminada, ¿la web es mía?

Completamente. El dominio se registra a tu nombre y, con el pago final, el sitio es tuyo. Si algún día querés migrar a otro proveedor, te llevás todo — aunque trabajo para que nunca quieras irte.

Leer está bien.
Tener quien lo resuelva está mejor.

Contame tu proyecto y me encargo de todo: diseño, desarrollo, dominio y puesta en marcha.

Respuesta en el día · Mendoza, Argentina · Trabajo con todo el país